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Plantas de interior en invierno: recomendaciones para un cuidado saludable en la temporada fría

Plantas de interior en invierno: recomendaciones para un cuidado saludable en la temporada fría

Las plantas de interior no solo aportan color y vida a nuestro hogar, sino que también mejoran el clima interior y la calidad del aire. Sin embargo, en los fríos meses de invierno pueden plantear desafíos particulares. La combinación de aire de calefacción seco, menos horas de luz diurna y temperaturas más bajas supone un reto para muchas plantas. Con las indicaciones de cuidado adecuadas puede mantener sus plantas de interior sanas y vitales incluso en invierno. En este artículo encontrará todo lo que necesita saber sobre el cuidado de las plantas de interior en invierno para que prosperen durante la estación fría.

¿Por qué son especialmente sensibles las plantas de interior en invierno?

En invierno, las condiciones para las plantas de interior en nuestros hogares a menudo no son ideales. El aire de la calefacción seca el ambiente y las horas de sol son considerablemente más cortas que en verano. Por ello las plantas disponen de menos luz y sufren por la menor humedad del aire. Algunas plantas reaccionan con hojas amarillas, puntas marrones o un crecimiento ralentizado. Además, las corrientes de aire frío y los cambios bruscos de temperatura al abrir las ventanas pueden suponer factores de estrés adicionales para las plantas.

1. La ubicación adecuada para las plantas de interior en invierno

Un factor decisivo para el bienestar de las plantas de interior en invierno es la ubicación adecuada. Muchas plantas necesitan especialmente mucha luz en invierno para mantenerse saludables. Por eso es aconsejable colocar sus plantas en un lugar más luminoso cuando los días se acortan. Las ventanas orientadas al sur suelen ofrecer la mayor cantidad de luz diurna, mientras que las ventanas al norte reciben menos rayos solares y por tanto no son adecuadas para plantas que necesitan mucha luz. No obstante, no coloque las plantas directamente junto a radiadores, ya que el aire caliente puede resecar las plantas.

Otro punto importante es la temperatura. Las plantas de interior suelen preferir temperaturas entre 18 y 22 grados Celsius. Asegúrese de que no haga demasiado frío y de que sus plantas no estén expuestas a corrientes de aire, sobre todo si se abren con frecuencia ventanas y puertas. El frío puede dañar las plantas y frenar su crecimiento. Igualmente es importante evitar fluctuaciones extremas de temperatura.

2. Regar menos, pero correctamente

En invierno muchas plantas de interior entran en una fase de reposo y por ello necesitan menos agua que en la temporada cálida. Regar con demasiada frecuencia puede provocar la pudrición de las raíces, porque en invierno las plantas absorben menos agua. Para evitarlo, debe comprobar regularmente la humedad de la capa superior del sustrato. Si está seca, puede regar; en caso contrario, conviene esperar un poco más.

Un buen indicio de que una planta recibe demasiada agua son las hojas amarillas o las partes de la planta blandas y caídas. Es importante asegurarse de que el macetero tenga drenaje para que el exceso de agua pueda salir y no se produzca encharcamiento. Además, preste atención a que sus plantas no estén sumergidas en agua, ya que esto puede provocar pudrición de raíces.

3. Aumentar la humedad del aire

En invierno, el aire en la mayoría de las viviendas es muy seco debido a la calefacción. Esta baja humedad puede afectar especialmente a las plantas tropicales, que normalmente están acostumbradas a un clima húmedo y subtropical. Una manera de incrementar la humedad ambiental es colocar recipientes con agua cerca de las plantas. Cuando el agua se evapora, aumenta la humedad del aire en la estancia. Un humidificador también puede ser una buena solución en los meses secos de invierno.

Otra opción es pulverizar agua sobre las plantas de forma regular. Use para ello un pulverizador que genere una niebla fina. Debe vigilar que no queden gotas sobre las hojas, ya que eso puede favorecer la aparición de moho. Esta medida resulta especialmente beneficiosa para las plantas de hojas grandes.

4. Menos fertilización en invierno

En los meses de invierno muchas plantas de interior ralentizan su crecimiento o entran en reposo. Por ello necesitan menos nutrientes que en la temporada cálida. Durante este periodo debe reducirse la fertilización o incluso suspenderla por completo. Un exceso de fertilizante puede estimular el crecimiento de forma innecesaria, aunque la planta no disponga de la energía ni de las condiciones para procesarlo. En general, es aconsejable fertilizar en invierno solo si la planta está creciendo activamente, lo que en la mayoría de los casos es poco frecuente.

Utilice un fertilizante equilibrado y téngalo en cuenta para dosificarlo con moderación. Recomendamos el fertilizante ARIES Dünger Zimmergrün. Algunas plantas, como por ejemplo las suculentas o los cactus, no necesitan fertilizante durante el invierno, ya que entran en una fase de reposo.

5. Cuidado de plantas especialmente sensibles en invierno

Hay algunas plantas que reaccionan de forma especialmente sensible a los meses fríos y por ello requieren mayor atención. Un ejemplo son las plantas tropicales como los helechos o las orquídeas, que dependen de una temperatura constante y de alta humedad ambiental. Estas plantas deberían ubicarse en un lugar donde reciban suficiente luz pero que no esté expuesto al aire seco de la calefacción.

Los cactus y las suculentas también son habituales en nuestros hogares, pero requieren cuidados distintos durante el invierno. Estas plantas están adaptadas a condiciones secas y en invierno deben regarse muy poco. Vigile no regarlas en exceso, ya que eso puede dañar las raíces.

6. Invernación de plantas en el invernadero o en el exterior

Algunas plantas de interior también pueden pasar el invierno en el exterior, siempre que estén debidamente protegidas. Especialmente las plantas mediterráneas, como los olivos o los limoneros, se benefician del aire fresco y requieren menos cuidados durante el invierno. Sin embargo, estas plantas deben protegerse de las temperaturas bajo cero. Una opción es situarlas en un invernadero o en una estancia bien aislada. Si eso no es posible, también puede trasladarlas a una habitación más fría que esté protegida de las heladas.

Conclusión: Mantener las plantas de interior sanas en invierno

El cuidado de las plantas de interior en invierno requiere algo más de atención y ajustes a las condiciones cambiantes. Con los consejos adecuados y un poco de atención, puede asegurarse de que sus plantas prosperen también durante la estación fría. Preste atención a la ubicación correcta, riegue con menos frecuencia, aumente la humedad ambiental y adapte sus hábitos de cuidado a las necesidades de las plantas. De este modo podrá disfrutar de sus compañeros verdes durante todo el año y mantener un hogar sano y verde. El fertilizante adecuado para sus plantas también lo encontrará en nuestra tienda.

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