Las aftas son úlceras pequeñas y dolorosas que pueden formarse en la mucosa de la cavidad oral. Aquí encontrarás qué síntomas causan y cómo pueden tratarse.
¿Qué son las aftas?
Las aftas son úlceras dolorosas, de color blanco o amarillento, que pueden formarse en la mucosa de la cavidad oral. Pueden aparecer de forma aislada o en grupo y, por lo general, tienen un diámetro de unos 2 a 3 milímetros.
Formas de las aftas
Las aftas son úlceras pequeñas y dolorosas en la boca que pueden presentarse en distintas formas. Aquí están los tres tipos principales:
Aftas menores
Las aftas menores son la forma más frecuente. Suelen ser pequeñas y superficiales, con un diámetro inferior a 1 cm. Aparecen normalmente en el interior de los labios o las mejillas, en la base de la encía o en la lengua.
Aftas mayores
Las aftas mayores son menos comunes que las menores y pueden alcanzar hasta 3 cm. Son más profundas y pueden persistir semanas o meses. Suelen aparecer en la parte posterior de la boca, como en el paladar blando o en la pared faríngea.
Aftas herpetiformes
Las aftas herpetiformes son un tipo poco frecuente que suele presentarse en grupos de 10 a 100 lesiones. Son pequeñas y planas como las aftas menores, pero pueden ser muy dolorosas y alcanzar hasta 1 cm. Pueden localizarse en cualquier zona de la boca.
También existen otras formas de aftas, incluidas las causadas por una lesión en la boca o las que aparecen como reacción a una infección o a una reacción alérgica. El tratamiento depende del tipo y de la gravedad de las aftas. En casos graves puede ser necesaria la atención médica.
¿Cómo se originan las aftas?
Las causas exactas aún no están completamente aclaradas. Se considera, no obstante, que diversos factores pueden intervenir, como lesiones de la mucosa, cambios hormonales, estrés o una higiene bucal insuficiente.
Lesiones de la mucosa bucal
Las lesiones de la mucosa bucal pueden ser una de las causas de las aftas. Entre ellas se incluyen, por ejemplo, daños provocados por una higiene dental inadecuada, por dientes con bordes afilados o por aparatos ortodónticos, así como lesiones al comer alimentos demasiado calientes o picantes.
Cambios hormonales
En algunas personas, los cambios hormonales, como los que pueden producirse durante el embarazo o la menstruación, pueden aumentar el riesgo de desarrollar aftas.
Estrés
El estrés también puede ser un desencadenante. Una elevada carga psíquica puede debilitar el sistema inmunitario y aumentar el riesgo de aftas.
Alimentación
Ciertos alimentos pueden aumentar el riesgo. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, especias picantes, cítricos o frutos secos.
Enfermedades
En casos raros, ciertas enfermedades, como la celiaquía o la enfermedad de Crohn, también pueden provocar aftas.
¿Qué síntomas causan las aftas?
Las aftas pueden ser dolorosas y afectar el habla, la masticación y la deglución. También pueden provocar una sensación de ardor o de hormigueo. Por lo general, se curan por sí solas en unos días hasta dos semanas; no obstante, en algunos casos pueden reaparecer con frecuencia.
¿Cómo se pueden tratar las aftas?
Hay varias opciones para tratar las aftas. Por ejemplo, pueden emplearse geles analgésicos o enjuagues bucales para aliviar los síntomas. En casos frecuentes o graves también pueden utilizarse medicamentos bajo prescripción médica.
Medicamentos
Existen distintos medicamentos que pueden emplearse en el tratamiento. Entre ellos se cuentan, por ejemplo, analgésicos, fármacos antiinflamatorios o anestésicos locales. También geles o pomadas específicas pueden ayudar a aliviar el dolor y favorecer la cicatrización.
Modificación de la alimentación
Una alimentación equilibrada puede ayudar a reducir el riesgo. Incluso durante una fase aguda de aftas se deben evitar ciertos alimentos, como especias picantes, cítricos o frutos secos.
Prevención
Una buena higiene bucal puede contribuir a reducir el riesgo. Esto incluye el cuidado dental regular y evitar lesiones en la mucosa oral. También una alimentación equilibrada y niveles bajos de estrés pueden ayudar a disminuir el riesgo.
Remedios caseros
Algunos remedios caseros pueden ayudar en el tratamiento. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, té de manzanilla o enjuagues de manzanilla, miel o una pasta de bicarbonato de sodio y agua. También aplicar cubitos de hielo o masticar hielo puede aliviar el dolor.
1. Té de manzanilla
La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y puede aliviar el dolor. Prepare un té de manzanilla y enjuáguese la boca varias veces al día con él.
2. Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio es un antiséptico natural y puede ayudar a desinfectar las aftas y acelerar su cicatrización. Disuelva un poco de bicarbonato en agua templada y enjuáguese la boca con la solución.
3. Miel
La miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias y puede ayudar a aliviar las aftas. Aplique un poco de miel en la zona afectada.
4. Agua salada
El agua salada también tiene propiedades desinfectantes y puede ayudar a aliviar el dolor. Disuelva algo de sal en agua tibia y enjuáguese la boca con ella.
5. Propóleo
El propóleo es una sustancia resinosa producida por las abejas y tiene propiedades antibacterianas. Puede ayudar a desinfectar las aftas y favorecer su cicatrización. Aplique unas gotas de tintura de propóleo en la zona afectada.
Es importante tener en cuenta que las aftas normalmente se curan por sí solas en una a dos semanas. Sin embargo, si son muy dolorosas o persisten más de dos semanas, es recomendable consultar a un médico.
Tinturas vegetales para las aftas
Existen diversas tinturas vegetales que pueden ayudar a aliviar el dolor y favorecer la cicatrización.
Tintura de manzanilla
La manzanilla es conocida por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes. Una tintura de manzanilla puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación. Aplique unas gotas de la tintura en un disco de algodón y póngalo con cuidado sobre la zona afectada.
Tintura de té de salvia
La salvia también tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación. Para preparar una tintura de té de salvia, infunda un puñado de hojas de salvia en agua caliente y deje enfriar. A continuación, cuele el líquido y mezcle con algo de alcohol (p. ej., vodka). Guarde la mezcla en una botella hermética y, cuando sea necesario, aplique unas gotas en un disco de algodón y colóquelo sobre el afta.
Tintura de menta
La menta tiene un efecto refrescante y calmante sobre la piel y puede ayudar a aliviar el dolor. Se puede preparar fácilmente una tintura de menta macerando hojas de menta en alcohol (p. ej., vodka) y dejándolas reposar durante varios días. Aplicar la tintura en un disco de algodón y aplicar con cuidado sobre la zona afectada. Es importante tener en cuenta que las tinturas vegetales no garantizan una curación completa de las aftas. Si el dolor y la inflamación son intensos o la úlcera empeora, es recomendable consultar a un médico.
Resumen
Las aftas son úlceras pequeñas y dolorosas que pueden formarse en la mucosa bucal. Las causas exactas no se conocen completamente, aunque diversos factores pueden influir. Pueden tratarse con geles analgésicos o enjuagues bucales. Una buena higiene oral y una alimentación equilibrada también pueden ayudar a reducir el riesgo.