Guía para ahorrar en los costes de calefacción
En tiempos de subida de los precios de la energía, ahorrar en los costes de calefacción es más importante que nunca. Cuando el petróleo y el gas, la electricidad y el carbón eran más baratos, este tema a muchas personas les importaba más o menos. Actualmente, casi nadie puede permitirse desperdiciar mucha energía al calentar.
Sin embargo, ahorrar en calefacción no solo tiene sentido por la economía doméstica. Al minimizar los costes energéticos también proteges el medio ambiente y el clima. En el siguiente artículo aprenderás qué medidas puedes tomar para ahorrar en calefacción en tu piso o en tu vivienda unifamiliar.
Consejo 1 para ahorrar en calefacción – Ventilar correctamente y de forma eficiente
El ahorro de costes de calefacción está estrechamente ligado al tema de la ventilación. Si ventilas tu vivienda de forma incorrecta, desperdicias mucha energía. También se resiente la atmósfera del hogar. La sensación de confort en casa y el ahorro energético no son necesariamente contradictorios; más bien están estrechamente relacionados.
Lüften in der kalten Jahreszeit
Especialmente en la temporada fría debes evitar, en cualquier caso, ventilar en exceso durante mucho tiempo. La corriente de aire (ventilación cruzada) es la mejor manera de conseguir un intercambio de aire muy rápido. Debes evitar ventilar durante largo tiempo con las ventanas entreabiertas. La duración necesaria para renovar el aire de una habitación depende en gran medida de la estación y de las temperaturas exteriores, es decir, del gradiente térmico entre el interior y el aire exterior. Con temperaturas bajo cero, ya con uno o dos minutos puede ser suficiente para suministrar aire fresco a una habitación por completo.
Lüften im Frühjahr und Herbst
En primavera y otoño, con temperaturas exteriores suaves, puedes ventilar durante más tiempo. Aquí son apropiados entre 10 y 20 minutos. En pleno verano, por supuesto, puedes ventilar todo el tiempo que quieras. Asegúrate de haber apagado los radiadores al ventilar. Si se te olvida hacerlo en invierno, puedes desperdiciar mucha energía. Porque tan pronto como la temperatura interior se acerca a 0 °C, el termostato de la calefacción intenta, con el flujo de calor máximo, evitar que la instalación se congele. Además, al ventilar debes asegurarte de que cortinas, estores o persianas no obstaculicen la corriente de aire. Ventilar regularmente no solo es recomendable por los costes de calefacción, sino que también previene la formación de moho. Regla general: es mejor ventilar con frecuencia y de forma breve creando corriente de aire, que abrir las ventanas pocas veces y durante mucho tiempo cada vez. Ten en cuenta que, si ventilas durante periodos prolongados, tus paredes y muebles se enfrían. La energía necesaria para volver a calentar la vivienda aumentará.
Consejo 2 para ahorrar en calefacción – Manejar correctamente los radiadores
La temperatura ambiente se puede controlar con el termostato de la calefacción. Mediante un uso cuidadoso del termostato se pueden reducir considerablemente los costes de calefacción. La mayoría de los termostatos tienen una escala con números y símbolos. La posición más baja suele ser el símbolo del copo de nieve. Ésta es la función de protección contra heladas de la calefacción. En esta posición el radiador está apagado durante una temperatura ambiente normal. Solo si la temperatura de la habitación se acerca a valores bajo cero, la válvula se abre. Por encima de esto muchos termostatos tienen además la media luna. Esta marca el ajuste nocturno.
Los demás números corresponden a temperaturas ambiente definidas. En la posición 1 la calefacción suele calentar la estancia a 12 °C, en la 2 a 16 °C, en la 3 a 20 °C, en la 4 a. 24 °C y en la 5 a 28 °C. En la posición correspondiente la válvula regula por sí misma el caudal de agua hacia arriba y hacia abajo para mantener la temperatura ambiente indicada.
Mucha gente comete el error de subir la calefacción al máximo cuando el piso está frío. Esto, sin embargo, no tiene sentido. Un ejemplo: a una temperatura ambiente de 5 °C la calefacción, ya esté en el nivel 2 o en el 5, inicialmente funciona a plena potencia hasta alcanzar la temperatura objetivo. Por tanto, no es necesario abrirla completamente. Además, a menudo se olvida volver a bajar el termostato y así se desperdicia energía innecesariamente.
Para alcanzar un rendimiento óptimo, los radiadores deben purgarse regularmente (al menos una vez por temporada de calefacción). Como el aire transmite el calor peor que el agua, de lo contrario se pierde energía sin aprovechar. La purga no es difícil, pero también puede ser realizada por un instalador de calefacción o por el conserje si no te sientes capaz de hacerlo tú mismo.
Atención: los radiadores no deben quedar cubiertos por cortinas o muebles. Esto provoca acumulación de calor y la estancia no se calienta de manera óptima. Tampoco debería secarse ropa húmeda sobre los radiadores siempre que sea posible.
Consejo 3 para ahorrar en calefacción – Evitar corrientes de aire
La pérdida gradual de calor por corrientes de aire es una causa frecuente de elevados costes de calefacción. Esto resulta especialmente insidioso, ya que los puntos afectados a menudo no se perciben a primera vista. Las corrientes de aire aparecen con frecuencia en huecos grandes en las puertas. Especialmente por debajo de las puertas entra aire frío. Esto puede evitarse mediante el uso de un burlete, ajustando las puertas o mediante la adaptación constructiva del umbral de la puerta. En casos de rendijas especialmente grandes también se puede colocar cinta de sellado en todo el marco de la puerta, que se adhiere entre la puerta y el marco. Las corrientes de aire también aparecen en ventanas antiguas que cierran mal. Aquí también puede ayudar un ajuste o el uso de cintas de estanqueidad. Las juntas de puertas y ventanas antiguas deberían renovarse de vez en cuando. También debe evitarse la corriente de aire innecesaria dentro de la vivienda. Por ello, las puertas de las habitaciones que no se calientan durante el día deberían permanecer cerradas.
Consejo 4 para ahorrar en calefacción – Mejorar el aislamiento de la vivienda
La energía de la calefacción acaba perdiéndose en las paredes, techos y suelos. Además, gran parte del calor se escapa a través de las ventanas, incluso cuando están cerradas. El tiempo que las estancias mantienen el calor de la calefacción depende también del aislamiento del edificio. Especialmente los edificios antiguos con paredes delgadas y ventanas de vidrio simple dejan salir el calor más rápido de lo que desean sus ocupantes.
Realizar un aislamiento es por tanto el medio ideal para ahorrar costes de calefacción a gran escala sin tener que pasar frío. El aislamiento de la fachada es la medida más extendida, aunque también la más cara. A largo plazo sin embargo resulta rentable. En una renovación completa de la fachada es incluso obligatorio por ley aislar las paredes exteriores.
Asimismo, sustituir ventanas antiguas por ventanas modernas de acristalamiento múltiple puede ahorrar mucho en costes de calefacción. Hay que prestar especial atención al poder aislante de los marcos de las ventanas. Quienes no dispongan del presupuesto para una rehabilitación integral deberían al menos considerar aislar los techos en edificios antiguos. Esto es posible con un esfuerzo comparativamente reducido y en habitaciones con techos altos no se pierde confort habitable. Dado que el calor siempre asciende, el aislamiento de techos es muy eficaz. Una solución de aislamiento económica es además el aislamiento interior con poliestireno expandido, espuma mineral o madera. No obstante, debe realizarse de forma profesional, ya que en caso contrario pueden producirse condensaciones y aparición de moho.
Consejo 5 para ahorrar en calefacción – Revisar o renovar la calefacción
Quien posee una vivienda unifamiliar debería someter su sistema de calefacción a revisiones periódicas. Un sistema de calefacción mal ajustado no trabaja de forma eficiente y consume más combustible del necesario. Además, una instalación de calefacción bien mantenida tiene una vida útil superior. Se reduce la probabilidad de fallos. También las emisiones contaminantes son menores con una instalación bien mantenida. El mantenimiento de la calefacción debe llevarlo a cabo un técnico de calefacción cualificado. Si bien el mantenimiento tiene un coste, este se compensa por el ahorro de combustible, la mayor vida útil y la minimización de averías.
En determinadas circunstancias también puede ser apropiado renovar por completo la caldera o estufa de calefacción, la caldera de gas o, al menos, el quemador de fuelóleo. Esto resulta especialmente relevante si la instalación existente tiene ya muchos años. La tecnología de calefacción nueva suele ser siempre más eficiente y generar menos emisiones.
Consejo 6 para ahorrar en calefacción – Comparar precios
Ya sea que calefacciones con aceite, carbón, leña o gas: puedes ahorrar en los costes de calefacción prestando atención a la elección del proveedor de energía y al momento de realizar el pedido. Para pedidos de mayor volumen los proveedores suelen ofrecer descuentos por cantidad. Además, puedes ahorrar costes de entrega si agrupas pedidos dentro de una misma localidad, por ejemplo con los vecinos. En pleno verano, por lo general puedes comprar combustibles a menor precio. Ten en cuenta también las fluctuaciones derivadas del ciclo económico. Con la ayuda de Internet hoy es posible seguir los precios actualizados diariamente.